Av. Montán, 3
964 14 41 68
info@caudielentresierras.com
Reserva ahora
PASCUAS EGB Y MUCHO MÁS ALLÁ
pascuas ebg 4
PASCUAS EGB Y MUCHO MÁS ALLÁ

Muy pocas tradiciones quedan vivas de las “Pascuas de EGB”, por no hablar de las de hace más de 50  ó 60 años. Ahora los días de Pascua, al menos en Caudiel, se resumen en comidas campestres o en casetas con los amigos en las que uno se pone hasta las cejas de embutido a la brasa con su correspondiente ajoaceite, o se come una buena paella hecha a leña. Sin duda alguna es un buen modo de divertirse, pero ¿no sería mejor tratar de recuperar esas meriendas, canciones y juegos, que antes hacían diferentes esos días de los del resto del año? Al menos a través de las palabras, nosotros vamos a tratar de hacerlo, o quizá no sólo a través de ellas….

“El día de Pascua Pepito lloraba porque el cachirulo no se le empinaba…”

¿Cuántas canciones típicas de Pascua eres capaz de recordar? Muchas, ¿Verdad?.  “El cocherito leré”, “Rey, rey cuántos años viviré”, ” Al pasar la barca”, “La naranja se pasea por el medio del comedor”, “Pan, vino y tocino”…, Y ¿Cuántos juegos,  cuántas tardes con tus padres y  amigos saltando a la comba, volando las cometas… ?.

Aunque hay muchas canciones y juegos que sí que perduraron en el tiempo, la manera de festejar la Pascua fue cambiando poco a poco.

Empecemos haciendo un recorrido por lo que eran las Pascuas de hace unos 30-40 años. Por aquel entonces, las cuadrillas quedaban en distintas partes de pueblo, generalmente en los lavaderos  y desde allí se desplazaban, ya cantando, hacia las distintas fuentes de los arrededores del pueblo.

pascuas EGB

Niños antes de ir a merendar el día de Pascua

Menuda emoción  estrenar zapatillas “pascueras”, o el bolsito de mimbre o de rafia para las chicas, y el saco o la mochila para los chicos,  y ¿qué me decís de la cantimplora del mono Amedio?. Para mi lo mejor era ir a recoger la mona de pascua a casa de mi abuela, tradición que aún hoy mantengo, he de decirlo. Y lo peor,  la cantidad de comida que cabía en ese saco o bolso. ¿Cómo pretendían nuestras madres que nos comiésemos un bocadillo, de tortilla francesa con longaniza normalmente, y la mona de pascua con su correspondiente huevo duro? Y encima si no te lo merendabas todo no tenías el esperadísimo premio del huevo de chocolate que ya no volvías a ver el resto del año. Lo más divertido era el momento de romper el huevo duro de la mona en la cabeza de algún amigo. ¡Qué mala suerte tenías si te daban con la punta!

Jóvenes en la "Casita de Papel" a mediados de los años 70-

Jóvenes en la “Casita de Papel” a mediados de los años 70-

Nos alejamos unos cuantos años y nos vamos hasta la década de los 70. Por aquel entonces, los jóvenes solían quedar en el triángulo y desde allí partían al lugar elegido para la merienda, alguno de ellos ya desaparecido hoy en día como es la “Casita de Papel”.

Durante estos años se mantuvieron casi todas las costumbres de las décadas anteriores, como la saltar a la comba mientras esperaban en el triángulo a que todos los amigos llegasen. Incluso iban cantando y saltando durante el trayecto.

Jóvenes saltando a la comba en el "Triángulo"

Jóvenes saltando a la comba en el “Triángulo” años 60.

Esta costumbre se perdió con el tiempo, al igual que algunas de la canciones que se cantaban para saltar a la comba como la siguiente.

“Me están haciendo un traje, Manuel.

de color de caramelo, Manuel,

cada vez que me lo pongo, Manuel,

me sale un novio torero, Manuel”

Grupo de chicas con las pastas para San Vicente. Años 60

Grupo de chicas con las pastas para San Vicente. Años 60

Otra de las tradiciones era que las chicas hiciesen pastas para los chicos para el día de San Vicente. En un principio estaba la premisa de que primero los chicos deberían invitar a las chicas a  tomar café en la plaza después de la merienda durante los días de Pascua.

También era costumbre que la chica que se “echaba” novio, le llevase la merienda a partir de entonces. En aquellos años no se comía la mona de Pascua. La merienda consistía en un bocadillo, un trozo de longaniza de pascua y un huevo duro. Los más bromistas vaciaban cuidadosamente un huevo fresco en su casa haciendo unos pequeños agujeros en los extremos y lo rellenaba de harina tapando los orificios con cera. ¡Menuda sorpresa se llevaba el que era elegido para que le rompieran ese huevo en la frente!

Después de la merienda, cuando los jóvenes ya se hallaban en el pueblo, se hacían “juegos de corro” como el de colocarse en dos filas para que los participantes fueran desfilando por el centro al son de canciones como: “La chata merenguera” o ¿Dónde están las llaves?”. Había un juego que todos se “estimaban” mucho al que llamaban “guiñar el ojo”. Consistía en formar un círculo con las chicas y detrás de cada una de  ellas se colocaba un chico. Había un chico que no tenía chica y tenía que intentar guiñarle el ojo a alguna de ellas sin que el chico que tenía detrás se diera cuenta. Si lo conseguía, la chica salía corriendo hacia el chico que le había guiñado el ojo y el que quedaba solo debía entonces iniciar el juego. Si por el contrario, el chico se daba cuenta, ponía una mano sobre el hombro de la chica y ésta debía permanecer en su sitio y el chico sin pareja continuar intentándolo.

Costumbres y juegos que quizá entendamos mejor al leer la letra de algunas de las canciones que se cantaban por aquel entonces:

“Yo tengo un carro y una carreta,

y un par de mulas campanilleras,

las campanillas son de oro y plata

y una morena que a mi me mata.

Morena mía ponte a servir

y lo que ganes dámelo a mi,

para tabaco, para papel,

para cerillas para encender”

Es obvio que algunas de esas tradiciones no tendrían cabida hoy en día, pero ¿por qué no recuperar otras de ellas?

Desde Caudiel entre Sierras queremos invitaros el próximo viernes día 14 de abril a disfrutar de una tarde pascuera en toda regla. A las 17h quedaremos en el “Triángulo” ataviados con nuestras zapatillas nuevas y cargados de nuestras monas de Pascua, nuestras cuerdas y nuestras cometas, así como de muchas ganas de pasárnoslo muy bien, y partiremos hacia la Torre del Molino para que pequeños y mayores podamos disfrutar del aire libre y recordar las canciones y juegos típicos de Pascua. ¿TE APUNTAS?

Al volver hacia el pueblo, cantaremos aquello de….

“Ya venimos, ya venimos de las Fuente de la Grieta,

de comernos la merienda y montar en bicicleta.

Ya venimos, ya venimos de la Fuente del Cerrao,

de comernos la merienda y lo que hemos disfrutao”

Deja tu comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR